Viajar por un tiempo largo cuesta muy poco porque tienes trabajo y amigos por todo el mundo.

Esta afirmación puede parecer exagerada, pero no  lo es. Es lo que comprobé en mi viaje a México de dos meses y medio en abril de 2017.

Muchas personas ya saben que esto es verdad, son quienes ya han viajado por periodos largos de tiempo o sin fecha de regreso, haciendo voluntariado, intercambios, o usando cualquier otra estratégia de lo que se llama Travel Hacking.

El Travel Hacking significa conseguir viajar pagando muy poco y sin que eso signifique necesariamente tener que dormir en tienda de campaña o en una furgoneta.

Quiero compartir mi experiencia sobre mi viaje a México en 2017 porque aunque con poco conocimiento de cómo viajar económico, pude vivir y transportarme por México durante 10 semanas por solamente 850 €.

Soy un alma libre, me encanta sentir que puedo hacer lo que me apetece y cambiar lo que no me gusta. Si tú también eres así tal vez también te pase que a veces te sientas atrapada en tu rutina y en una vida que sientes que te limita.

Algunas veces se nos olvida que somos completamente libres para vivir donde queramos y practicamente como queramos. Y que ese cambio podemos hacerlo ahora, casi sin excepción.

Si eres como yo que te encanta sentirte libre, tal vez también te haya pasado que a veces te sientes atrapada en un trabajo o en un lugar y sientes que te irías a ver mundo y a respirar nuevos aires, pero crees que no puedes. Una de las razones por las que creas que no puedes podrían ser: no tengo suficiente dinero, no puedo irme de este trabajo, tengo pareja, hijos, etcétera.

Tengo que admitir que yo puedo ser un poco radical a la hora de hacer cambios y que si se me mete algo entre ceja y ceja, puedo ser capaz de dejarlo todo por hacer ese sueño realidad. No todos somos así, y no necesariamente tienes que abandonarlo todo para irte a viajar unos meses.

También puedes dejar tus cosas atadas, buscar apoyo para cuidarte al perro o al gato, llevarte a tu hijo o hija, pedir una excedencia o unas vacaciones largas y irte a vivir experiencias maravillosas por muy poco dinero. Todo es quererlo de verdad.

Puede parecer muy complicado, pero la verdad es que somos más libres de lo que somos creemos. No nos falta libertad, nos sobra miedo, conocimiento y apertura de mente. Los hay quienes simplemente no quieren irse a ninguna parte, pero yo me dirijo a los que sí que lo desean.

Soy consciente de que muchas personas creen que hace falta tener mucho dinero para poder irse a vivir a cualquier sitio, o para viajar. Y no es así. Actualmente existen muchas plataformas que te permiten vivir y trabajar en el extranjero muy fácilmente y necesitando muy poco dinero. A continuación te cuento cuales son.

Playa de Xcacel: santuario de tortugas

¿Que aún no te crees que puedas viajar durante meses con poco dinero? Yo lo hice en mi viaje a México de 2 meses y medio en 2017 y ahora voy a contarte cómo.

Para empezar, es cierto que se necesita algo de dinero inicialmente para un billete de avión si lo que quieres es irte al otro lado del mundo. Pero si buscas con tiempo es fácil encontrar vuelos muy baratos para poder ir a destinos paradisíacos. Por ejemplo puedes usar la web www.skyscanner.com para encontrar vuelos muy económicos.

Si te interesa saber más sobre skyscanner aquí te comparto un tutorial super completo que te explica cómo encontrar vuelos baratos usando esta web: Tutorial Skyscanner

En mi caso, gracias a reservarlo con meses de antelación pude conseguir un vuelo de ida y vuelta Cancún – Barcelona por solo 450 €

Otra dos plataformas que utilicé para mi viaje en México y que fueron clave para ahorrar y para tener experiencias fantásticas fueron Workaway y Coachsurfing.

En workaway puedes encontrar empresas o personas particulares que ofrecen alojamiento y comida a cambio de que trabajes unas 4 horas para ellos. En coachsurfing puedes quedarte en casa de personas viajeras de manera gratuita a cambio de ofrecer tú también alojamiento o una experiencia (por ejemplo enseñarles la ciudad) a otros viajeros que visitan tu ciudad.

Mi experiencia en México fue la primera vez que probé tanto Coachsurfing como Workaway, y debo decir que fue genial y que me sentí muy acogida y acompañada. De ahí, que me diese cuenta de que tengo amigos por todo el mundo.

Arte urbano en Playa del Carmen

Os cuento como fué mi viaje a grandes rasgos, para que veáis todo lo que puede hacerse con un presupuesto limitado.

El 17 de abril tomé mi vuelo de Alemania hasta Cancún. Nada más llegar fuí a Playa del Carmen donde quedé con Omar, un chico que contacté por la web de Coachsurfing y que trabajaba de biólogo en un parque temático de allí. Omar fue súper amable. Me enseñó Playa del Carmen, ciudad en la que él vivía y me quedé en su casa unas cuantas noches. Fui a tomar unas chelas (cerveza) y micheladas (cerveza con sala picante) con él y sus amigos.

Me sentí súper acogida y acompañada, como en casa. Omar, incluso me dejó las llaves de su casa para que entrase y saliese cuando quisiera y me acompañó en coche al aeropuerto unas semanas después cuando iba a tomar el vuelo para la costa del Pacífico al otro lado de México. Fue un trayecto un poco accidentado, pero eso le dió más emoción.

Después de pasar unos días en casa de mi amigo Omar, me dirigí a Tulum donde ya había reservado con Workaway tres semanas de intercambio.

Encontré un hostal donde intercambiaba clases de yoga por alojamiento y comida. Tulum es un pueblecito muy turístico pero con una onda bastante alternativa y con unas playas preciosas. En el hostal había otras personas que intercambiaban trabajo de limpieza por alojamiento y comida, así que ni siquiera hacía falta tener ninguna habilidad especial, si sabes limpiar ya puedes encontrar fácilmente un intercambio.

Desayuno en la piscina del hostal
Cenote Escondido. Se sentía mucha paz

Estuve dos semanas en el hostal y dí allí clases de yoga por primera vez, por lo que fue una experiencia especialmente enriquecedora.

Otra parte genial de Workaway es que puedes poner en práctica tus habilidades, ya que hay muchos tipos de trabajos que puedes hacer, así que a parte de practicar lo que te apetezca y conocer gente, ahorras en alojamiento.

Estuve viviendo en ese bonito hostal, con piscina y personas súper interesantes durante tres semanas. Allí hice autoestop por primera vez en mi vida y conocí un chico muy simpático que me enseñó lugares muy bonitos. Allí disfruté de las paradisíacas playas de Tulum, de los cenotes, piscinas de agua dulce en medio de la selva.

También visité las ruinas mayas de Chichen Itzá. Las visité con la hermana de una amiga de mi pueblo y su novio que, casualmente estaban en la Riviera Maya en las mismas fechas que yo. Cosas del destino.

Después de la Riviera Maya me dirigí hacia la costa del Pacífico mexicano. Fuí a un pueblito llamado Mazunte donde participé en una formación para profesores de yoga que duró un mes.

La experiencia fue muy interesante, algo dura a veces porque teníamos que madrugar cada día, pero me encantó. Conocí mucha gente bonita, reafirmé mis valores que están muy alineados con el yoga, y aluciné de lo bonito que es Mazunte.

Playa en Mazunte
Compañeros del Yoga Teacher Trainning en Om Shanti

Punta Cometa, Mazunte

Después del curso de profes de yoga en Mazunte fuí haciendo ruta por tierra atravesando México hasta llegar otra vez a Cancún donde tenía el vuelo de vuelta a España.

Con mi amiga Irina pareciendo lesbianas
Bruce, el gato revelde de Om Shanti

En ese recorrido paré en Oaxaca donde me quedé con unas amigas en un hostal y en un Coachsurfing en casa de un chico mexicano muy amable, gracias al que pude tomar un bus a tiempo, porque me llevó en su moto, sino hubiese llegado tarde para variar. Ese momento lo recuerdo como uno de los más emocionantes, daba un poco de miedito ir en moto por allí, porque además íbamos sin casco y entre los coches, pero fue divertido.

Entre Mazunte y San Cristóbal hay un total de 565 km por carretera. Si hicieras todo el trayecto de una vez y sin parar tardarías 8 horas y media

Después, me dirigí a San Cristóbal de las casas donde me quedé como una semana y media haciendo un intercambio con Workaway en un refugio donde acogían a perritos abandonados y les buscaban un hogar. Fue una experiencia muy enternecedora, morí de amor con varios cachorritos que necesitaban cariño urgente.

En Oaxaca
Dos hermanitos rescatados recién bañados y arropados con amor. Estaban aterrorizados y aquí ya estaban un poco más tranquilos.

Perritos agradecidos en el refugio de San Cristobal

Después de esa semana en San Cristóbal hice una visita exprés a Palenque y sus ruinas. Para desplazarme hasta Palenque compré una excursión que empezaba en San Cristóbal y que acababa en Palenque, para aprovechar el viaje. Esa excursión incluía la visita a unas cascadas preciosas y a las ruinas mayas de Palenque.

Ese día por lo visto había carreteras cortadas por protestas y tardamos mucho más de lo planeado. En el trayecto conocí a una chica sur coreana y visitamos todo juntas.

En Palenque solo estuve un día porque se me acababa el tiempo, y ya me dirigí hacia la Riviera Maya, tenía que tomar el avión de vuelta a España el 2 de julio en Cancún.

Entre San Cristóbal y Palenque hay 219 km, 4 horas y algo. Entre Palenque y Tulum depende de por donde pases, yo no recuerdo si fue por esa carretera u otra, pero, hay un buen trozo, entre 8 y 13 horas.

Todo esto es resumiendo muchísimo, pero la idea es mostrar el viaje que hice por México gastando muy poco en alojamiento y sin conocer a nadie allí antes de llegar. Aunque durante el viaje hice muchísimos amigos.

Mi estilo de viajar fue muy minimalista y muy sencillo, usando los transportes más baratos y sin comprar mucha cosa a parte de lo esencial, y algún que otro recuerdo. Incluso trabajé un poquito vendiendo bolitas de cacao y coco hechas por mí e intentando vender mojitos en la playa.

Las experiencias “laborales” también me aportaron mucho. O al menos me hicieron espabilarme y salir de mi zona de confort. Ganaba de media 10 € por 4 horas, lo que allí me daba para comer todo el día. Pero en general fueron poco exitosas. Si quieres saber cómo puedes ganar dinero mientras viajas, te recomiendo descargar la siguiente Guía: gana dinero mientras viajas.

Último atardecer en la Playa de Tulum, habia estado intentando vender mojitos en la playa y fue un desastre. Pero esta puesta de sol lo compensó

Y os cuento el total que me gasté en un viaje que duró 2 meses y medio, 10 semanas:

Curso para profesores de yoga: 1200 € aproximadamente. Comida y alojamiento no incluído. Esto no lo cuento, ya que es algo de lo que podría haber prescindido.

Avión: unos 450 € ida y vuelta

Alojamiento, desplazamientos, comida y otros gastos (souvenirs, etcétera): 850 €

Es decir, me gasté solo 850 € en dos meses y medio en México en alojamiento, comida, y desplazamientos, lo que son 350 € al mes.

Esto lo conseguí gracias a workaway, coachsurfing y a gastar lo mínimo con el transporte yendo en autobuses que parecían (y seguramente eran) de los años 50. Pero, fue una experiencia muy interesante, enriquecedora, liberadora y gratificante.

Solo pasé un poco de miedo al principio por la incertidumbre de estar en un lugar tan diferente a lo que estoy acostumbrada y ser la única blanca en zonas donde todo eran morenitos bajitos.

Pero nadie intentó abusar de mi, secuestrarme o asesinarme como mi madre se temía. Bueno, solo estos dos de la foto:

De visita turística a Chichen Itzá

Y esta es mi experiencia. ¿Tienes experiencias similares, te gustaría irte a viajar indefinidamente y a la aventura?

Admito que este tipo de viaje solo es para personas un poco aventureras y atrevidas, con un poquito de locura. O bastante. Pero se lo recomiendo a todo aquel que sienta la curiosidad de hacerlo. Es una experiencia que te aporta mucho a nivel personal, no es tan difícil ni da tanto miedo como parece antes de hacerlo. Es una manera de darse cuenta de que tener poco dinero no nos limita tanto como pensamos.

¿Te apetece vivir algo así?

¿A dónde te irías a viajar si no tuvieras miedo?

¡Cuéntame!